Las primeras
noticias que hoy conocemos sobre la existencia de este linaje lo
ubican en el partido judicial de Vergara, Guipúzcoa en las
postrimerías de la Baja Edad Media. De entrada, nos dan cuenta
de un noble origen que más tarde quedará harto confirmado
mediante las distintas relaciones de mérito, y los expedientes
y pleitos de hidalguía en que estuvieron involucrados sus
miembros.
Los hermanos
García Caraffa traen en su monumental obra, como descripción de
armas de esta primitiva casa solar, lo siguiente: “De oro,
con un árbol de sínople y al pie del tronco una vaca de gules
con collar y cencerro de azur, paciendo en un prado de sínople”
Juan el Viejo
era, para 1532, señor de la casa solar de Guridi-Arabaolaza y
codueño de la ferreria
y molinos de Arabaolaza en Legazpia. Casó con María Martín de
Araoz y Urrutia y fueron padres de: Miguel, a quien le
siguen, San Juan y Martín.
Miguel Guridi,
heredero de la casa principal, denominada también Echeandia,
se unió en matrimonio con María de Plazaola, hija los señores de
la casas de Ubitarte y Mirandaola, Juan Galant y María Miguélez
de Mirandaola y Elorregui teniendo ambos por hijos a los
siguientes: Domingo, en quien continua la línea, Martín,
Cristóbal, Miguel, Pedro, Juan y María Miguel de Guridi.
Domingo de Guridi
contrajo matrimonio con Doña Magdalena de Igueralde, hija de
Juan de Igueralde y Domenja de Zabaleta-Laquidiola, miembro ella
de la ilustre estirpe de los Zabaleta de Villareal de Urechu.
Los contrayentes, que otorgaron contrato de capitulaciones el 15
de agosto de 1568, tuvieron por hijos a Joan, sucesor de
la línea, bautizado el 24 de noviembre de 1573,
Domingo y Simón.
Joan de Guridi,
quien heredó de su padre la casa principal, contrajo nupcias con
Magdalena de Echeberria, en quien tuvo a Joanes,
bautizado el 11 de diciembre de 1603,
casado a su vez, el 2 de diciembre de 1624
con María de Aguirre, quien recibió el bautismo el 3 de agosto
de 1605,
hija de Cristóbal Aguirre y Francisca NN.
De la conjunción entre Joanes
y María sigue Francisco, sumergido en la pila bautismal
el 17 de septiembre de 1627,
esposo de María de Aguirreburualde, bautizada el 20 de abril de
1640,
hija de Juan Aguirreburualde y Dominga Aztiria.
De esta unión entre Francisco
y María, nació Antonio de Guridi, bautizado el 23 de
febrero de 1658,
tronco de la estirpe en tierras americanas, cabo de infantería
de una fragata de la armada de Barlovento, alférez de una de las
compañías de la fuerza de Araya en la provincia de Cumaná;
soldado y posteriormente alférez en la compañía de caballos
corazas de la provincia de Yucatán. Estaba de regreso en España
para 1685. En 1690 obtiene licencia para trasladarse nuevamente,
junto a dos criados, a Indias y en La Habana entonces ocupar el
puesto de Capitán de una de las compañías de aquel presidio. Por
último, ejerció como Capitán por S.M. de una de las cuatro
compañías en que se dividía el Presidio Real de Santo Domingo en
1701.
Antonio de Guridi,
avecindado en Santo Domingo casó allí con Leonor de Alarcón
Coronado, hija de Nicolás Alarcón Coronado, miembro de una
destacada familia sevillana, e Isabel Gazo Carrillo, natural de
La Española. El capitán Antonio de Guridi Echeandia y
Aguirreburualde falleció en Santo Domingo en el mes de julio
de 1720, de su matrimonio nacieron: Tomás, Antonia, Nicolás y
Matías Francisco de quienes existe una abundante e ilustre
sucesión.
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Notas y Fuentes Bibliográficas: