La tradición oral ha decantado
en sucesivas generaciones que el origen en el país del apellido
Sicard se remonta a la primera mitad del siglo XIX. Una versión
recoge que, en 1830, ante el peligro que corría en ocasión de
una revuelta,
el barón Agustín Sicard, un marsellés general de brigada de la
armada francesa y propietario de una plantación de azúcar y café
en Cabo Haitiano, decidió enviar a su familia a la parte Este de
la isla de Santo Domingo. Mientras su esposa Adelaida –esposa en
primeras nupcias del Conde Breda, propietario de la plantación
de azúcar en Cabo Haitiano en que nació Toussaint Louverture,
padre de la Independencia de Haití– y sus siete hijos huían
abordando un barco, él se daba un tiro en la sien para evitar
caer en manos de los facciosos.
El recuerdo familiar no resulta del todo inconexo con la
documentación que ha podido localizarse sobre el tronco
familiar, aunque sí existen algunas distorsiones. En verdad,
Julien Augustin Sicard nació alrededor de 1756 en Trou de
Nord, Haití, siendo hijo de Augustin Sicard y Charlotte Armand.
Su padre fue propietario de una plantación cafetalera.
Efectivamente, Julien Augustin Sicard fue no sólo barón de Sicard
(título que se le concediera en 1813), sino también Caballero de
la Orden Real y Gran Maestro de Ceremonias del Rey Cristóbal
(1811-1820) en Haití. Tuvo dos matrimonios: el primero con Anne
Rogers y el segundo con Adélaide Mimi Raby, hija de Jeanne Raby.
Por otro lado, si los hechos pasaron como los trae la tradición
oral y Agustín Sicard cometió suicidio, la información es
atendible. Christophe se suicidó el 8 de octubre de 1820, como
forma de evitar el paredón que le esperaba tras la caída de su
gobierno. El pueblo enardecido asesinó a sus hijos, mientras que
su esposa e hijas huyeron a Italia. Muchos de los personeros del
rey fueron fusilados; algunos optaron por adelantar lo
inevitable y se suicidaron: es posible que en ese estado de
cosas encaje el suicidio de Agustín Sicard y el refugio de su
esposa e hijas en la parte Este de la isla.
Con Anne Rogers, tuvo al menos una hija, Mary Ann, nacida en
Bordenton, New Jersey, el 12 de julio de 1784, y cuya
declaración de nacimiento realizó el día primero del mes
Prairial del año séptimo de la Revolución Francesa (20 de mayo
de 1796) ante el oficial civil de Fort Liberté, Francois Nouel,
y por ante los testigos Alexandre Brochard y Antoine Desquesnes.
Así consta en el volumen 73 de los Registros Civiles de Fort
Dauphin, Saint Dominge.
De su matrimonio con Adélaide Raby, se consigna el nacimiento de
cuatro hijos: Julien, nacido hacia 1784; Jean, nacido hacia
1799; Matilde, nacida hacia 1802 y Francoise, nacida hacia 1804.
De estos hijos, sólo Francisca (Francoise) concuerda con los
evocados por la tradición oral; los demás –María Adelaida
Floridá, Ana Carlota, Gregorio, María Francisca Nancy, Agustín y
Varonil o Baroní– no son citados en la página http://www.rootsweb.ancestry.com/~htiwgw/familles/fiches/089814.htm,
cuya fuente de información es la Asociación Genealógica Haitiana.
¿Qué fue de los hermanos Sicard Rabí y su madre en nuestro
territorio? Adelaida Rabí Vda. Sicard todavía vivía en
1843. En ese año, junto a sus hijas María Adelaida Floridá y Ana
Carlota, vendió en Santiago dos solares ubicados en la esquina
de la calle Libertad y el callejón de Mr. Espaillat (actuales
Máximo Gómez y Sully Bonnelly, respectivamente). Era
copropietaria del inmueble por donación que le hiciera otra de
sus hijas, Francisca Sicard de Plumet. Aunque en esta
transacción, realizada de forma auténtica por ante el notario
Narciso Román, aparece apellidada Rabí, en el acta de defunción
de su hija María Adelaida Floridá figura como Adelaida Haran.
María Adelaida Floridá
casó en Montecristi hacia 1831
–cuando tenía apenas doce años–
con Benito Alexandro, entonces un maduro francés de 50 años,
oriundo de Alsacia y que trastocó su nombre en la forma
castellanizada de Alejandro Benoit. Quedó viuda en 1861 y murió
el 27 de septiembre de 1873. De su matrimonio nacieron once
hijos: María Alejandrina (1839-1907), María Ana Emma
(1840-1916), José Benjamín (1843-1917), que casó el 25 de
febrero de 1873 con María Francisca Álvarez Maldonado; Rosalía,
María Teresa Altagracia (1848-1922), Francisca Eufrosina
(1848-1926), quien casó el 20 de abril de 1870 con el asturiano
Ricardo Ovies Álvarez; Adelaida Esther (1852-1912), María Josefa
Adelaida (1854-1930), Paulina Agustina (1858-1918), Ana Josefa
Floridá (1860-1920) y Carlos Domingo Benoit Sicard, el único que dejó
descendencia, al casar el 14 de diciembre de 1884 en Santiago
con Natalia Méndez Amézquita.
Ana Carlota
vivió frente a la propiedad rural de su hermana Floridá en
Jacagua, Santiago. Había aprendido medicina en París con su
cuñado el Dr. Plumet, esposo de su hermana Francisca, y se
dedicó durante mucho tiempo a cuidar enfermos, aplicando
sencillos principios terapéuticos. Se dice que curaba la
tuberculosis, la sífilis y las fiebres palúdicas. Murió soltera
en Santiago el 28 de octubre de 1909 a los 88 años de edad.
El proceso de partición de sus bienes, divididos entre sus
sobrinos y sobrinos nietos y llevado a cabo en 1910 por ante el
notario santiagués Joaquín Dalmau a instancias de su tutor
Abelardo Viñas, aporta la descendencia de otros dos de sus
hermanos, Gregorio y María Francisca Nancy.
Gregorio
(Goyín) tuvo cuatro hijos de su matrimonio con Brígida Collado:
Gertrudis,
quien casó el 21 de mayo de 1873 en Jarabacoa con Carlos Enrique
Neumann y ya viuda para
1910; Adelaida, quien casó en Jarabacoa con Ezequiel Durán el 12
de abril de 1883; Gregorio de Jesús, quien casó con María de Jesús
Vásquez y María Dolores Abreu (con esta última el 18 de octubre de 1874 en Jarabacoa) e Irene, ya fallecida para
1910 y esposa de José Eugenio Collado. Sus hijos fueron José
Eugenio, sacerdote (Jarabacoa, 7 agosto 1875-Moca, 5 octubre
1960), Julio, Aurelia, Ana, María Altagracia, nacida el 20 de
septiembre de 1865 en Jarabacoa, y María Asunción Collado Sicard, esta última
esposa de Joaquín Cabral y residente en Salcedo para 1910.
María Francisca Nancy
casó
U. D’Obernay. Fue madre de José
Ramón, Carlos, quien casó el 7 de septiembre de 1862 en Jarabacoa
con Eduviges Sánchez, procreando
a María Josefina, nacida el 8 de agosto de 1869 y a Sinencia
Felícita, nacida el 5 de enero de 1871, ambas en Jarabacoa; María
Josefina, esposa de José Reyes; Cecilia, esposa de Ramón Guzmán
y Emma Meregilda (Emé) D’Obernay Sicard.
De los otros hermanos rescatados por el recuerdo familiar,
Agustín y Varonil o Baroní, así apodado como diminutivo del
título de barón que ostentaba su padre, no tenemos información,
pero se convirtieron, junto a su sobrino Gregorio Sicard hijo,
en los únicos continuadores de esta progenie por línea de varón.
Así, Agustín, esposo de Juana Magdalena Espínola, dio origen, entre otros, a los Sicard Ayala y los
Sicard de Peña, mientras que Varonil o Baroní fue tronco de los
Sicard Pérez.
Fuentes Bibliográficas:
-
Espinal Hernández, Edwin: Los Benoit, familia de
solera de Jacagua, De mi quehacer genealógico,
Instituto Dominicano de Genealogía, Serie Charlas
Genealógicas, Volumen I, Santo Domingo, 2003