INSTITUTO DOMINICANO DE GENEALOGÍA, INC.

Cápsulas Genealógicas

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SECCIÓN SABATINA DEL DIARIO Hoy

SÁBADO, 27 DE SEPTIEMBRE DEL 2008

 
 

ANTIGUAS FAMILIAS DE SANTIAGO (1 de 5)

Preparado por Julio Amable González Hernández

 

El 6 de septiembre de 1863 la ciudad de Santiago quedó reducida a cenizas a causa de un incendio desatado a propósito del sitio tendido a las fuerzas anexionistas españolas por el ejército dominicano en la fortaleza San Luis, durante una batalla en plena Guerra de la Restauración. Este incendio consecuentemente redujo a cenizas los registros parroquiales que hasta la fecha y por siglos, se venían preservando en la Iglesia Parroquial Mayor de aquella ciudad. En otras palabras, se borró prácticamente la memoria de sus habitantes. La pérdida ha sido irreparable.

Se desconoce desde que fecha y acogiéndose al Concilio de Trento, la parroquia de Santiago empezó a registrar los bautizos, matrimonios y defunciones, pero teniendo en consideración que la parroquia de San José de las Matas inició sus registros en 1814, es de suponer que la fecha de inicio de los registros de Santiago se remontaría a mediados del siglo XVII. El incendio de 1863 consumió todas las actas, mas no todo está perdido.

En el Archivo Histórico de la Catedral de Santo Domingo se guardan los registros de todas las dispensas matrimoniales, razón por la cual las informaciones que estos legajos contienen se salvaron del incendio. En dichos legajos se pueden encontrar las otorgadas a vecinos de Santiago y su entorno a partir de 1765. Aunque la información que estos documentos muestran sobre las familias que habitaron en Santiago es muy limitada, ya que sólo llenaban esa formalidad los contrayentes que tenían algún grado de parentesco, sin embargo, nos ofrecen la ventaja, genealógicamente hablando, de que citan ancestros de varias generaciones anteriores.

Reuniendo y articulando los parientes citados en dichos legajos, es posible reconstruir parcialmente la genealogía de una a tres generaciones de algunas familias de Santiago, remontándonos al siglo XVIII y a la primera mitad del XIX. Su compulsa permite concluir que muchos apellidos hoy comunes en esta ciudad de Santiago y sus alrededores tienen presencia allí por lo menos desde hace 200 a 300 años.

A continuación reseñamos los ancestros más antiguos de algunos apellidos hasta ahora estudiados. Las fechas estimadas de nacimiento se consignan en base a una proyección a partir de la fecha en la cual la dispensa fue solicitada.

LOS ABREU

Un Abreu nacido hacia 1730 tuvo tres hijos: Juan, Manuel y José Abreu. Se desconoce el nombre de la madre. Juan Abreu casó con Luisa Hernández y procrearon a Antonio, Ramona y Juan Abreu Hernández. De este ramal desciende la familia León Jimenes de Santiago. Manuel Abreu casó con Margarita Inoa y tuvieron a Juan Abreu Inoa. José Abreu casó con Gregoria Hernández y tuvieron a Eufemia y Catalina Abreu Hernández.

LOS ACEBEDO

Domingo Acebedo nació hacia 1760. Casó con Sebastiana Pérez y tuvieron a Antonio, Rita y Antonia Acebedo Pérez. Domingo Acevedo también casó con Luisa Rodríguez y procrearon a María y Juana Acebedo Rodríguez. La siguiente generación está conformada así: Antonio Acebedo Pérez casó con Mauricia de Peña Santiago, hija de Pablo de Peña Vásquez y Ana Santiago Aracena. Procrearon a Ramón, Joaquín y Juan Acebedo de Peña. Rita Acebedo Pérez casó con un señor apellido Pérez y procrearon a Antonia Pérez Acevedo. Antonia Acebedo Pérez procreó a José Joaquín Acebedo. María Acebedo Rodríguez casó con Fulgencio Cortorreal y procrearon a Dolores Cortorreal Acebedo. Juana Acebedo Rodríguez casó con José Hernández y procrearon Josefa Hernández Acebedo.

LOS BAUTISTA

Manuel Bautista nació hacia 1747. Casó con Baltasara Genao y procrearon a Manuel y Juan Bautista Genao. Manuel Bautista Genao casó con Francisca Francisco y procrearon a Juan Bautista Francisco. Juan Bautista Genao casó con María de Bargas y procrearon a Francisco Bautista de Bargas.

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SEPTIEMBRE 2008