El proceso de la Independencia Nacional ha
sido enfocado desde múltiples vertientes, pero hasta ahora
ningún autor se ha detenido a establecer la incidencia que
tuvieron las redes familiares en su génesis. Es interesante
observar como entre varias figuras febreristas existieron
vínculos en diversos grados, los que determinaron sin dudas su
participación en aquella gesta. La familiaridad marca incluso el
propio inicio de la gestación del movimiento de separación de
Haití, pues el nacimiento de la sociedad La Trinitaria, el 16 de
julio de 1838, tiene lugar en la casa de Chepita Pérez de La
Paz, madre de uno de sus fundadores, Juan Isidro Pérez[i].
Los trinitarios formaban parte de la primera
generación de criollos nacidos en la ciudad de Santo Domingo en
el siglo XIX y eran por tanto contemporáneos. Así, Benito
González Jiménez nació en 1811; Juan Pablo Duarte Diez nació en
1813; Juan Nepomuceno Ravelo de los Reyes y Félix María Ruiz del
Rosario nacieron en 1815; Juan Isidro Pérez de la Paz nació en
1817; Jacinto de la Concha López, Felipe Alfau Bustamante y José
María Serra De Castro nacieron en 1819 y Pedro Alejandrino Pina
García nació en 1820[ii].
Como conciudadanos eran de igual manera
conocidos mutuamente. Por ejemplo, Duarte y Serra figuraron como
testigos en 1833 en la boda de José María Caro e Isabel de
Jesús. Bajo esa misma calidad en dicha boda aparece Wenceslao de
la Concha, posteriormente adepto a la causa independentista[iii]
y uno de cuyos hermanos, Tomás de la Concha, fue prometido de
Francisca, hermana de Juan Pablo Duarte[iv]
y compadre de Juan Isidro Pérez. En 1835, Duarte y Wenceslao de
la Concha también fueron testigos de la boda de Fernando J.
Gómez y María Guadalupe Alfau Bustamante, hermana de Felipe
Alfau Bustamante. Del mismo modo, Duarte y Juan Isidro Pérez
fueron testigos del matrimonio de otro hermano de Felipe,
Antonio Abad Alfau Bustamante, con Rosario Guillén en 1836[v].
El ya mencionado Felipe Alfau Bustamante sirvió como apoderado
de Vicente Celestino Duarte “y con tal motivo aparece su
firma junto con las de las hermanas Duarte en actos notariales”,
mientras que su padre, Julián Alfau Páez, fue testigo en el
testamento de Juan José Duarte, padre del Fundador de la
República[vi].
Duarte era compadre de por lo menos tres de
sus compañeros trinitarios. En 1841 bautizó a Petronila Ruiz,
hija de Félix María Ruiz y en 1842 declaró el nacimiento y
bautizó a Aurelia Pina, hija de Pedro Alejandrino Pina, de quien
era doblemente compadre, pues también había bautizado a otro de
sus hijos, Juan Pablo Pina. Del mismo modo, fue testigo de la
boda de Juan Nepomuceno Ravelo con María Altagracia Abréu en
1842 y padrino de su hija Florentina Ravelo Font en 1839[vii].
Duarte también era compadre de los esposos Francisco Saviñón
Pereyra y Agueda Bona Hernández, hermana de Concepción Bona
Hernández y prima hermana de Pedro Alejandrino Pina[viii].
Esas relaciones amistosas, sentimentales y
sacramentales fueron la base inicial para la integración de
amigos y familiares a la causa, de “nuevos reclutas en la
cruzada dominicana”, como los llama Rosa Duarte en sus
Apuntes[ix].
De esos nuevos miembros, los tres primeros “comunicados” fueron
Vicente Celestino Duarte, Matías Ramón Mella y Francisco del
Rosario Sánchez[x].
De ellos, Vicente Celestino Duarte era el hermano mayor de Juan
Pablo Duarte[xi];
Mella tenía viejos vínculos con Juan Isidro Pérez, pues este
había sido testigo de su boda en 1836 con María Josefa Brea
Hernández[xii],
por lo que se presume que fue por su intermedio que conoció los
planes conspirativos de Duarte[xiii]
y Sánchez, por su matrimonio con Balbina de Peña en 1849[xiv],
pasó a ser yerno de Luciano de Peña, en cuya casa se ocultó
Duarte en 1843, huyendo de la persecución de Charles Herard[xv].
Luciano de Peña estuvo presente la noche del 27 de febrero de
1844 junto a su yerno y la tía de este, María Trinidad Sánchez[xvi].
Hay que acotar que la familia de Juan Pablo
Duarte se integró plenamente a la causa independentista. Su
hermana Rosa anota al respecto en sus Apuntes: “Nosotros, con
el plomo que para forro de los buques había en nuestro almacén
fabricamos y convertimos en balas. Tomás de la Concha nos enseñó
a fabricarlas. Los cartuchos que repartió nuestro hermano
Vicente en Los Llanos y demás pueblos (excepto Seybo) fueron
fabricados por las manos de las Duarte”[xvii].
Su hermano Vicente Celestino fue quien impulsó el
pronunciamiento de San José de Los Llanos[xviii]
y estuvo junto a su hijo menor Enrique en la Puerta del Conde[xix].
Pero no sólo sus hermanos y primos le apoyaron; Emilio Rodríguez
Demorizi dice que tres de sus tíos maternos, Mariano, José
Acupertino y José Prudencio Diez Jiménez, fueron “patriotas
que auxiliaron generosamente a su sobrino Juan Pablo en su obra
de redención”[xx].
Es más, hasta la segunda novia de Duarte vincula
genealógicamente a otros dos patriotas. Prudencia Lluberes
Alvarez era hermana del general Félix Mariano Lluberes, quien,
de acuerdo con Vetilio Alfau Durán, “cuando apenas contaba
diez y siete años, tuvo la honra de servir a la Patria en 1844
bajo las inmediatas órdenes de Duarte”. Por el lado de su
madre Prudencia Alvarez, era prima hermana de Manuel de Regla
Mota Alvarez, “prócer distinguido de la Separación” y
presidente de la República en 1856[xxi].
Vale aquí referir como
nota llamativa que Félix María Lluberes Saviñón, hijo de Félix
Mariano Lluberes Alvarez y Encarnación Saviñón Piñeyro casó con
Agueda Antonia Rita Saviñón Bona, su prima hermana, hija de
Francisco Saviñón Piñeyro, compadre de Duarte, y de Agueda Bona
Hernández, hermana de Concepción Bona[xxii].
Volviendo al segundo de los comunicados,
Alfau Durán dice que Mella era “vástago de una familia de
claro abolengo, como lo evidencia su genealogía”[xxiii].
Su ascendencia conocida se remonta a sus bisabuelos, Bernardo
Mella y Juana Sánchez Maldonado, padres de su abuelo Manuel
Mella Sánchez, esposo de la sancarleña Juana Alvarez, hija de
Manuel Alvarez e Isabel Pereyra. Su padre, Antonio Mella Alvarez,
nacido en 1794, casó en 1815 con Francisca Castillo, hija de
José Castillo y Ursula Alvarez. Él vendría al mundo el 25 de
febrero de 1816[xxiv],
de modo que pertenecía a la generación trinitaria.
De Mella puede decirse que fue uno de los
conjurados que más parientes involucró, al extremo de que su
familia ha sido denominada con propiedad “la familia procera”[xxv].
Ya fuese en ocasión del desempeño de su misión de diseminar las
ideas políticas de los revolucionarios por el Cibao en 1843 por
encomienda de Duarte[xxvi]
o por encontrarse oculto por pedido de su madre dada la
peligrosidad que conllevaba su misión, en San Francisco de
Macorís conquistó para el movimiento a su tío materno Manuel
María Castillo Alvarez, residente en esa ciudad y quien
pronunciaría a la capital del Nordeste a favor de la
Independencia el 7 de marzo de 1844[xxvii].
Ramón Alberto (El Chino) Ferreras conjetura que quien llevó el
mensaje emancipador a Macorís del Norte fue nada menos que un
cuñado de Mella, José Nazario Brea Hernández, quien figura entre
los firmantes del acta de su pronunciamiento y quien lo
acompañara la noche del 27 de febrero de 1844 junto a su suegro
José Gertrudis Brea Tejeda[xxviii]
y su hermano Ildefonso Mella Castillo, ambos también firmantes
del Manifiesto del 16 de enero de ese año
[xxix].
Ya señalamos que, según la tradición, Mella
“fue incorporado en los afanes revolucionarios en calidad de
adepto o comunicado de La Trinitaria” por mediación de Juan
Isidro Pérez, quien figuró como testigo de su boda en 1836[xxx].
Sin embargo, nos atrevemos a presentar la hipótesis de que su
introducción al movimiento pudo producirse por vía de sus
propias esposa y suegra. En efecto, la madre de María Josefa
Brea Hernández (n.1814)[xxxi],
Josefa Hernández, era prima hermana de Juana Hernández, esposa
de Ignacio Bona Pérez (1799-1844)[xxxii],
firmante del Manifiesto del 16 de enero[xxxiii]
y padre de Concepción Bona Hernández (n.1824)[xxxiv],
autora de la bandera que ondeó en la Puerta del Conde el 27 de
febrero de 1844. Ignacio Bona, a su vez, era hermano de madre de
Juan Pina (1790-1878)[xxxv],
también firmante del Manifiesto y padre de Pedro Alejandrino
Pina García, otro de los trinitarios, y de María de Jesús Pina
Benítez (n.1828)[xxxvi],
quien siendo una niña de catorce años ayudó a su prima hermana
Concepción en la confección de aquel primer lienzo tricolor. Al
mismo tiempo, la madre de María de Jesús y segunda esposa de
Juan Pina, Juliana Benítez Hernández, era prima hermana de María
Josefa Brea Hernández, esposa de Mella y de Juana Hernández,
madre de Concepción Bona.
La madre de Juan Pina e Ignacio Bona, María Merced Pérez Díaz
Morales, estuvo unida en primeras nupcias a Pantaleón Pina con
quién procreó cinco hijos, siendo el menor de ellos Juan. Viuda,
casó con Lorenzo Bona, procreando a Ignacio Bona Pérez como
único hijo. Olga Gómez Cuesta, miembro de número del Instituto
Dominicano de Genealogía, a propósito de la consanguinidad de
las familias Pina y Bona, nos refiere lo siguiente:
“Juan
Pina e Ignacio Bona no sólo eran hermanos de madre,
[sino que] siendo hermanos inmediatos se criaron juntos y se
amaban entrañablemente. Ignacio nace en 1800 y su padre Lorenzo
Bona, Sargento Primero de Fusileros del Ejército Fijo de Puerto
Rico, en esta plaza fue pasado a cuchillo por las tropas de
Toussaint a orillas de la laguna Azuey en 1801. En tal sentido,
María Merced crió viuda todos sus hijos en una unión filial
extraordinaria. Juan e Ignacio fueron socios en negocios de
mercadería al detalle y vivían en casas inmediatas donde criaron
sus familias juntos. Pedro Alejandrino [Pina] y
Concepción [Bona] eran unos primos hermanos que se
adoraban; de hecho ella era puntal importante en el desarrollo
de las labores de la escuelita de párvulos de Pedro Alejandrino,
donde la finalidad era que los niños no se contaminaran con el
ambiente afrancesado, y mantuvieran sus idiomas, costumbres
hispánicas y religiosas”.
Respecto de otros
trinitarios se ha señalado la participación de parientes
cercanos. Vetilio Alfau Durán indica que la familia de Juan
Nepomuceno Ravelo se contó entre las que fabricaron balas y
cartuchos para el soporte bélico de la causa[xxxvii].
Su hermana, María Francisca Ravelo de los Reyes, casó en 1835
con Manuel Jimenes González, comunicado de La Trinitaria[xxxviii]
y quien fuera segundo vicepresidente de la República en 1848. El
caso de Jimenes es singular, pues ya viudo contrajo matrimonio
con Altagracia Pereyra Pérez, sobrina del también trinitario
Juan Isidro Pérez e hija de José Andrés Pereyra Oviedo y María
Josefa Pérez de la Paz[xxxix].
Otro caso es el de los hermanos Serra, José María y Fernando. La
esposa de José María Serra, María del Carmen Luna Bernal, con
quien casó en 1848, era hija de María Isabel Bernal y Gabriel de
Luna, febrerista[xl].
Fernando Serra, presente en el baluarte del Conde, miembro de la
sociedad La Filantrópica y comunicado de La Trinitaria fue
esposo a partir de 1848 de Mariana (o Ana María) de la Concha,
hermana de los próceres Jacinto, Tomás y Wenceslao de la Concha[xli].
No sabemos si la madre
de los Serra, Juana de Castro[xlii],
era pariente de Pedro de Castro y Castro, hijo de José de Jesús
de Castro y de María Josefa de Castro, firmante del Manifiesto
del 16 de enero y tío materno de otros destacados conjurados,
los hermanos José Joaquín, Gabino y Eusebio Puello de Castro,
hijos de Martín Puello y María Merced de Castro. Quien inicia a
los Puello en la revolución separatista es José Diez, tío
materno de Duarte, por intermedio del prócer Buenaventura Gneco,
en 1843[xliii].
Joaquín Puello estuvo junto a su padre Martín en las puertas de
la Misericordia y del Conde, actuando la noche del 27 de febrero
como jefe de operaciones militares con el grado de coronel;
Gabino, “con el pretexto de ir a tocar, como músico a las
fiestas de los pueblos”, dio a conocer el manifiesto
revolucionario que redactaron su hermano José Joaquín, Francisco
del Rosario Sánchez, Vicente Celestino Duarte y Manuel Jimenes
tras la salida del país de Duarte en 1843[xliv].
De Eusebio dice Vetilio Alfau Durán que “desplegó importantes
actividades por las comarcas portuarias, llevando por cierto en
su compañía al joven Enrique Duarte, hijo de Vicente Celestino”[xlv].
La condición de vecindad sale a relucir en el caso de Eusebio
Puello, pues vivía frente a la casa de Duarte[xlvi].
Además de esta relación
con los Puello, en torno a la familia De Castro es posible
descubrir múltiples entronques que se prolongan más allá de la
época de la Independencia. Una hija de Pedro de Castro y Castro
y su esposa Francisca Alvarez Ramos, Raimunda Gregoria De Castro
Alvarez (1824-1896), casó en 1846 con Pedro Antonio Bobea De
Castro (1814-1872), comunicado de La Trinitaria y una de cuyas
hermanas, María Hilaria Bobea de Castro (1817-1886), casó en
1848 con el trinitario Jacinto de la Concha. Una hija del
matrimonio de la Concha-Bobea, María del Rosario (1854-1927),
casó en 1880 con Vicente Vallejo de Castro (1852-1914), hijo de
José de Jesús Vallejo Ravelo y María Josefa de Castro Alvarez,
esta última hija también de Pedro de Castro y Castro y Francisca
Alvarez Ramos. A su vez, Luis Eugenio Vallejo de la Concha, hijo
de este matrimonio y nacido en 1881, casó en 1909 con Andrea
Lluberes Pérez, hija de Antonio Lluberes Alvarez, hermano de la
segunda novia de Duarte y Genoveva Pérez. Un hermano de José de
Jesús Vallejo Ravelo, Blas María Vallejo Ravelo (n.1816), fue
firmante del Manifiesto del 16 de enero, figuró en la puerta del
Conde y su segunda esposa – con quien casó en 1856 – era María
Merced Villeta Hernández, sobrina de María Trinidad Villeta
Ponce, esposa a su vez de Vicente Celestino Duarte Diez[xlvii].
En el interior del país,
la consecución del ideal trinitario tuvo también como adeptos a
familiares y allegados, conquistados por los delegados
duartistas que visitaron las diferentes ciudades durante la
activa labor proselitista que culminó con la proclamación de la
República. El pronunciamiento de El Seibo estuvo a cargo de los
hermanos Pedro y Ramón Santana[xlviii]
y en San Cristóbal fue encabezado, entre otros, por Antonio
Duvergé, compañero en el negocio del corte de maderas de Matías
Ramón Mella[xlix],
mientras que en Baní uno de los cabecillas del movimiento era
Manuel de Regla Mota[l],
ya citado como primo hermano de la segunda novia de Duarte,
Prudencia Lluberes Alvarez. En Santiago se atrajo como
“adeptos a la causa separatista” a los hermanos Sebastián y
José Desiderio Valverde y Román y Juan Luis Franco Bidó, así
como a los cuñados Narciso Román[li]
y Domingo Daniel Pichardo[lii];
estos dos últimos, formaron parte de las comisiones que
pronunciaron a San José de las Matas[liii]
y Puerto Plata[liv],
respectivamente.
Un comentario merece
también la participación de las madres, esposas e hijas de los
integrados a los planes independentistas. La presencia femenina
revela cómo el compromiso asumido con la causa trascendía el
plano individual y pone de manifiesto hasta qué punto estuvieron
involucradas familias enteras. Las banderas que ondearon en las
diferentes ciudades, por ejemplo, fueron hechas por hijas o
esposas de patriotas. En Higuey, la confeccionó Vicenta Cedeño
Suárez, hija de Miguel Cedeño y Margarita Suárez, entonces una
niña de dieciséis años[lv];
la que tremoló en La Vega el 4 de marzo de 1844 fue obra de las
hermanas María del Carmen, María Francisca Angustia y Manuela
Villa del Orbe, cuya familia escondió a Juan Evangelista Jiménez
cuando fue al Cibao a dar conocer el manifiesto revolucionario
de 1843[lvi].
La izada en Santiago el 6 de marzo de 1844 es atribuida a Ana
Apolinaria Pérez Roex, esposa de Juan Luis Franco Bidó. La que
llevó una goleta enviada a Saint Thomas por la Junta Central
Gubernativa en mayo de 1844 en busca de armamentos, Vetilio
Alfau Durán la consigna a las manos de Isabel Sosa, esposa del
almirante Juan Bautista Cambiaso[lvii].Las
esposas de Pedro y Ramón Santana, Micaela de Rivera y Froilana
Febles, sacrificaron sus joyas y sus patrimonios matrimoniales
para la adquisición de los primeros barcos de la Marina de
Guerra[lviii]
y fabricaron las balas para las armas que se repartieron en El
Seibo[lix].
Madre e hija, pues Micaela de Rivera era viuda del capitán de
milicias Miguel Febles Valenilla[lx],
eran las únicas personas con quienes los hermanos Santana se
veían, con excepción del agente inmediato de todos sus planes y
en quienes tenían depositada toda su confianza[lxi].
A la par de Manuela Diez, madre de Duarte, aparece la figura de
la madre del general Juan Alejandro Acosta, fundador de la
Marina de Guerra, María Baltasara de los Reyes Bustamante, quien
armada de un fusil, estuvo en la noche del 27 de febrero y
madrugada del 28 de guardia en el fuerte del Angulo, haciendo
varias incursiones atrevidas al río Ozama[lxii].
Dos documentos que
reflejan de manera concluyente el marcado carácter familiar de
la etapa constitutiva de la gesta independentista son la
relación de firmantes del Manifiesto del 16 de enero de 1844 y
la nómina de los presentes el 27 de febrero de 1844. En el
primero de ellos aparecen los nombres de Bernardo Santín y Juan
Santín; Manuel Guerrero y W. Guerrero; Tomás Concha; Jacinto
Concha y W. Concha; Ldo. Valverde; P. Valverde y José Valverde;
Joaquín Puello, Eusebio Puello y Gabino Puello; J. Pichardo y
Pablo Pichardo; Domingo Rodríguez, C. Rodríguez, Rafael
Rodríguez y Juan Rodríguez; Pedro Mena y Pedro M. de Mena; J.G
Brea, Jacinto Brea, Antonio Brea, José Nazario Brea, Nolasco
Brea y Pedro Brea; Narciso Sánchez, F. Sánchez y Valentín
Sánchez; Hipólito Billín y E. Billín; A. Alfau y Julián Alfau;
José M. Pérez hijo, Benito Pérez, Nicodemo Pérez y Pedro Pérez;
Santiago Barriento y Juan Barriento; José María Serra y Fernando
Serra; Gregorio Contín y Leonardo Contín; Carlos García y José
María García; P.A. Bobea y Justiniano Bobea; Marcos Rojas y
Miguel Rojas; Román Bidós y Juan Luis Bidós; M.R. Mella e
Ildefonso Mella; Toribio Villanueva y Villanueva padre; Fernando
Herrera, Víctor Herrera, Pedro Herrera y Rosendo Herrera; Pedro
Santana y Ramón Santana; Carlos García, José María García, J. de
la Cruz García y José del Carmen García; P. de Castro y Castro y
Jacinto de Castro; Carlos Moreno y Antonio Moreno; Fermín
González y Ramón González; Juan Ruiz y Félix María Ruiz y Juan
Alvarez y José Ramón Alvarez[lxiii].
De su lado, entre los
patriotas presentes en la proclamación de la República en la
puerta del Conde estuvieron algunos de los ya mencionados y
otros sin dudas igualmente emparentados: Jacinto, Wenceslao y
Tomás de la Concha; Juan, Guillermo y Santiago Barriento;
Martín, Gabino, José Joaquín, José y Eusebio Puello; Gregorio y
Francisco Contín; Celestino, Feliciano y Pedro Martínez; José
María y Fernando Serra; Angel y Agustín Perdomo; Manuel y
Wenceslao Guerrero; Juan y José Antonio Pina; Pedro, Jacinto,
José Gertrudis, Raymundo y Antonio Brea; Narciso, Juan
Francisco, Tomás, Andrés y María Trinidad Sánchez; Francisco,
Pedro Antonio y Justiniano Bobea; Vicente, Diego y Julián
Hernández; Tomás y Juan Fernández; Pedro, Manuel y Juan de Dios
Díaz; Ramón y José María Mella; Domingo y Silvestre García;
Carlos y Miguel González; Carlos y Antonio Moreno; Eusebio, Juan
Andrés y Jacinto Gatón; Cayetano y Manuel Rodríguez; José
Andrés, José Encarnación, Juan y Pedro Andrés Pereyra; Eduardo
Abréu García, Pedro y Francisco Xavier Abréu; Juan y Marcos
Ruiz; Ramón y Ciriaco Alonso; Carlos y Juan Eraso; Matías Ramón,
José María e Ildefonso Mella; Joaquín y R. Montolío y Manuel
Antonio y Florentino Rojas[lxiv].
“El trinitario estará
obligado a hacer propaganda constantemente y ganar prosélitos”.
En esa frase de Duarte a José María Serra, cuando en su mente
bullía la idea de La Trinitaria[lxv],
se sintetizaba el propósito de ganar adeptos para la causa, el
cual se vio cumplido, como hemos demostrado en este trabajo, con
la fundamental conquista de parientes en progresión geométrica.
Queda claro que los nexos
consanguíneos fueron claves en la propagación del ideal
trinitario y en la adhesión de las diferentes ciudades al golpe
del 27 de febrero de 1844, manifestándose en la presencia de
padres, hijos, hermanos, primos, tíos, sobrinos, cuñados, yernos
y suegros en las acciones preparatorias y ejecutorias del
proyecto duartiano.
NOTAS
BIBLIOGRAFICAS
[i]
Gobierno dominicano “Vetilio Alfau Durán en Clío –
Escritos (I)”, Colección del Sesquicentenario de la
Independencia Nacional, volumen II, Santo Domingo, 1994,
p.319.
[ii]
Campillo Pérez, Julio G. “Los fundadores de La
Trinitaria” en “En los albores de la Patria – Homenaje a
Juan Pablo Duarte”, Comisión Permanente de Efemérides
Patrias, Santo Domingo, 1997, p.37-42. Los segundos
apellidos de los trinitarios los proporciona Vetilio
Alfau Durán en “Vetilio Alfau Durán en Clío – Escritos (II)”,
Colección del Sesquicentenario de la Independencia
Nacional, volumen II, Santo Domingo, 1994, p.172-173.
[iii]
Secretaría de Estado de Educación, Bellas Artes y
Cultos “Apuntes de Rosa Duarte – Archivo y versos de
Juan Pablo Duarte”, Santo Domingo, 1994, p.40.
[v]
Bergés Vidal, Pedro “Cronología de Duarte” en “Duarte en
la historiografía dominicana”, Colección del
Sesquicentenario de la Independencia Nacional, volumen
III, Santo Domingo, 1994, p.20-21.
[vi]
Alfau Durán, Vetilio “Felipe Alfau” en “Vetilio Alfau
Durán en el Listín Diario – Escritos (I)”, Colección del
Sesquicentenario de la Independencia Nacional, volumen
VIII, 1994, p.8-9.
[vii] Larrazábal
Blanco, Carlos “Familias Dominicanas”, Academia
Dominicana de la Historia, Santo Domingo, 1979, tomo VII,
p.49-50.
[viii] Dato de Olga
Gómez Cuesta, miembro de número del Instituto Dominicano
de Genealogía, enero de 2005.
[ix]
“Apuntes de Rosa Duarte – Archivos y versos de Juan
Pablo Duarte”, p.45.
[x]
Alfau Durán, Vetilio “Algo más sobre nuestra
Independencia” en “Vetilio Alfau Durán en el Listín
Diario – Escritos (I)”, Colección del Sesquicentenario
de la Independencia Nacional, volumen VIII, 1994, p.578.
[xi]
“Apuntes de Rosa Duarte – Archivos y versos de Juan
Pablo Duarte”, p.5.
[xii]
Bergés, op. cit., p.21.
[xiii]
Balcácer, Juan Daniel “Pensamiento y acción de los
Padres de la Patria”, Banco de Reservas de la República
Dominicana, Editora Taller, Santo Domingo, 1995, p.37.
[xiv]
Balcácer, op. cit., p.63.
[xv]
“Apuntes de Rosa Duarte – Archivos y versos de Juan
Pablo Duarte”, p.56.
[xvi] Jimenes
Hernández, José Antonio “Manuel Jimenes, prócer de la
Independencia”, Academia Dominicana de la Historia,
Editora Corripio, Santo Domingo, 2001, p.44 y 45.
[xvii]
“Apuntes de Rosa Duarte – Archivos y versos de Juan
Pablo Duarte”, p.35.
[xviii]
Alfau Durán, Vetilio “El heroico trabucazo de Mella” en
“Vetilio Alfau Durán en el Listín Diario – Escritos
(I)”, Colección del Sesquicentenario de la Independencia
Nacional, volumen VIII, 1994, p.566.
[xix]
Alfau Durán, Vetilio “En torno a la supuesta
descendencia de Duarte” en “Vetilio Alfau Durán en el
Listín Diario – Escritos (I)”, Colección del
Sesquicentenario de la Independencia Nacional, volumen
VIII, 1994, p.395.
[xx]
“Apuntes de Rosa Duarte – Archivos y versos de Juan
Pablo Duarte”, p.4.
[xxi]
Alfau Durán, Vetilio “Las novias de Duarte” en “Vetilio
Alfau Durán en el Listín Diario – Escritos (I)”,
Colección del Sesquicentenario de la Independencia
Nacional, volumen VIII, 1994, p.401-402.
[xxii] Dato de Olga
Gómez Cuesta, miembro de número del Instituto Dominicano
de Genealogía, enero 2005.
[xxiii]
Alfau Durán, Vetilio “El heroico trabucazo de Mella” en
“Vetilio Alfau Durán en el Listín Diario – Escritos
(I)”, Colección del Sesquicentenario de la Independencia
Nacional, volumen VIII, 1994, p.564-565.
[xxiv]
Larrázabal Blanco, Carlos “Mella (la familia procera)”
en “Homenaje a Mella”, Academia Dominicana de la
Historia, Editora del Caribe, Santo Domingo, 1964,
p.261-263.
[xxv]
Balcácer, op. cit., p.32.
[xxvi]
Balcácer, op. cit., p.39.
[xxvii]
Ferreras, Ramón Alberto “Jayael (el hijo de Jaya)”, tomo
I, segunda edición, Editorial del Nordeste, 1990, p.106.
[xxix]
“Los Mella en la Separación y la Restauración” en
“Homenaje a Mella”, Academia Dominicana de la Historia,
Editora del Caribe, Santo Domingo, 1964, p.158.
[xxx]
Balcácer, op. cit., p.36-38.
[xxxi]
“Homenaje a Mella”, Academia Dominicana de la Historia,
Editora del Caribe, Santo Domingo, 1964, p.7.
[xxxii]
Gobierno dominicano “Vetilio Alfau Durán en Clío –
Anotaciones”, Colección del Sesquicentenario de la
Independencia Nacional, volumen II, Santo Domingo, 1994,
p.58.
[xxxiii]
Alfau Durán, Vetilio “Planes que precedieron al 27 de
febrero de 1844” en “Vetilio Alfau Durán en Clío –
Escritos (II)”, Colección del Sesquicentenario de la
Independencia Nacional, volumen II, Santo Domingo,
1994,p.263.
[xxxiv]
Gobierno dominicano “Vetilio Alfau Durán en Clío –
Anotaciones”, Colección del Sesquicentenario de la
Independencia Nacional, volumen II, Santo Domingo, 1994,
p.58.
[xxxvii]
Alfau Durán, Vetilio “Apuntaciones en torno al 27 de
febrero de 1844” en “Vetilio Alfau Durán en el Listín
Diario – Escritos (I)”, Colección del Sesquicentenario
de la Independencia Nacional, volumen VIII, 1994, p.537.
[xl]
Alfau Durán, Vetilio “Apuntaciones en torno al 27 de
febrero de 1844” en “Vetilio Alfau Durán en el Listín
Diario – Escritos (I)”, Colección del Sesquicentenario
de la Independencia Nacional, volumen VIII, 1994, p.38 y
173.
[xli]
Gobierno dominicano “Vetilio Alfau Durán en Clío –
Anotaciones”, Colección del Sesquicentenario de la
Independencia Nacional, volumen II, Santo Domingo, 1994,
p.61.
[xliv]
Alfau Durán, Vetilio “Apuntaciones en torno al 27 de
febrero de 1844” en “Vetilio Alfau Durán en el Listín
Diario – Escritos (I)”, Colección del Sesquicentenario
de la Independencia Nacional, volumen VIII, 1994,
p.432-433.
[xlv]
Alfau Durán, Vetilio “Los febreristas” en “Vetilio Alfau
Durán en el Listín Diario – Escritos (I)”, Colección del
Sesquicentenario de la Independencia Nacional, volumen
VIII, 1994, p.591.
[xlvi] Jimenes, op.
cit., p.38.
[xlvii] Larrazábal
Blanco, op. cit., tomo I, p.313;
tomo II, p.142 y 199; y tomo
IX, p.32 y 111 y Vallejo Lora Vda. Paredes, Aida
Margarita y Alvarez Vallejo, Berty Josefina “Troncos y
ramas – Genealogía de la familia Vallejo y de algunos
parientes”, p.14, 17, 19, 21, 22, 148, 149 y 173 (sin
fecha ni editora).
[xlviii]
Alfau Durán, Vetilio “El heroico trabucazo de Mella” en
“Vetilio Alfau Durán en el Listín Diario – Escritos
(I)”, Colección del Sesquicentenario de la Independencia
Nacional, volumen VIII, 1994, p.566.
[xlix] Tejada,
Adriano Miguel “Diario de la Independencia”, Colección
del Sesquicentenario de la Independencia Nacional,
volumen IV, Santo Domingo, 1994, p.142.
[l] Tejada, op. cit.,
p.142.
[li]
Alfau Durán, Vetilio “Apuntaciones en torno al 27 de
febrero de 1844” en “Vetilio Alfau Durán en el Listín
Diario – Escritos (I)”, Colección del Sesquicentenario
de la Independencia Nacional, volumen VIII, Santo
Domingo, 1994, p.470.
[lii] Tejada, op.
cit., p.170.
[liii] Tejada, op.
cit., p.191.
[liv] Tejada, op.
cit., p.213.
[lv] Alfau Durán,
Vetilio “Vicenta Cedeño” en “Vetilio
Alfau Durán en el Listín Diario – Escritos (I)”,
Colección del Sesquicentenario de la Independencia
Nacional, volumen VIII, Santo Domingo, 1994, p.118.
[lvi] Despradel
Batista, Guido “Las Villas y las del Orve” en “Historia
de la Concepción de La Vega (contribución a su
estudio)”, segunda edición, Editora Nivar, Santo
Domingo, 1978, p.141-142.
[lvii]
“Vetilio
Alfau Durán en Clío – Escritos (II)”, Colección del
Sesquicentenario de la Independencia Nacional, volumen
II, Santo Domingo, 1994, p.
p.319.
[lix]
Alfau
Durán, Vetilio “Apuntaciones en torno al 27 de febrero
de 1844” en “Vetilio Alfau Durán en el Listín Diario –
Escritos (I)”, Colección del Sesquicentenario de la
Independencia Nacional, volumen VIII, 1994, p.537.
[lx] Alfau Durán,
Vetilio “Pedro Santana” en “Vetilio
Alfau Durán en el Listín Diario – Escritos (I)”,
Colección del Sesquicentenario de la Independencia
Nacional, volumen VIII, Santo Domingo, 1994,
p.250.
[lxii]
Gobierno
dominicano “Vetilio Alfau Durán en Clío – Anotaciones”,
Colección del Sesquicentenario de la Independencia
Nacional, volumen II, Santo Domingo, 1994,p.131.
[lxiii] Jimenes, op.
cit., p.36-37.
[lxiv] Jimenes, op.
cit., p.42-45.
[lxv] Serra, José
María “Apuntes para la historia de los trinitarios,
fundadores de la República Dominicana” en “La Trinitaria
en su sesquicentenario”, Academia Dominicana de la
Historia, Santo Domingo, 1988, p.15
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