El capitán de milicias
don
Francisco Estévez, prócer de la guerra de la Restauración,
fue uno de los fundadores del pueblo de San José de las Matas.
Su nacimiento se estima hacia el 1760, posiblemente en Santiago.
Existe muy poca información sobre su niñez. Se sabe que su
nombre completo era Juan Francisco Estévez, y que su padre se
llamaba José Francisco Estévez, y que tuvo un hermano el mismo
nombre que su padre.
Hace su aparición en las páginas
de historia dominicana, durante la Era de Francia. En abril del
1805, tropas dirgidas por los haitianos Jacques Dessalines y
Henri Chistophe, cometieron todo tipo de atrocidades contra a
población en el Cibao, incluyendo masacres, incendios a varias
poblaciones, desguellos inclusive a sacerdotes y finalmente
llevándose prisioneros a cientos de habitantes incluyendo
mujeres y niños. El Jefe del Departamento Norte o Cibao, el
comandante don Agustín Franco de Medina, decidió establecer un
puesto Cantonal en Villalobos, dejando al mando a Francisco
Estévez, en sus incursiones recogieron gran parte de los
prisioneros dominicanos. Para el año 1806, el capitán Francisco
Estévez, figura como “Comandante
de los puestos avanzados de Las Matas de Cañafístola”.
Presumiblemente lo que es hoy Cañafístol, sección de San José de
las Matas.
En 1808, fue uno de los
cabecillas de un movimento en formación en la ciudad de Santiago
contra el gobierno francés, irresurección que más tarde se
convirtiría en la guerra de la Resconquista. Efectivamente, en
toda la parte española de la isla, estaban triunfando estos
movimientos, en el departamento del Cibao, los tenientes
coroneles don Marcos Torres, don Diego Polanco, don Francisco
Estévez y otros patriotas, redujeron a prisión al oficial del
gobierno francés, Franco de Medina, y levantaron la tropa para
marchar al Seibo. Los ingleses se habían apoderado del fuerte de
Samaná, enarbolando la bandera española, como se había acordado.
España e Inglaterra, se habían aliado en la guerra contra
Napoleón Bonaparte.
Los santiagueros organizaron sus
columnas y en número de 700, pusiéronse en marcha para ir a
reunirse con Juan Sánchez Ramírez en el Seibo, como en efecto lo
verificaron justamente en víspera de la famosa batalla de Palo
Hincado, el dia 7 de noviembre de 1808. Después de derrotados
los franceses en aquella batalla, el resto del ejército francés
se atrinchero en la amurallada ciudad de Santo Domingo,
ofreciendo fuerte resistencia que duró hasta el 8 de julio de
1809.
Durante la Guerra de la
Reconquista, en febrero de 1809 cuando los franceses iban
ganando terreno, llegaron refuerzos del Cibao, una tropa de 500
hombres, al mando del capitán don Francisco Estévez, y no sólo
pudieron los patriotas reponer sus perdidas, sino que levantaron
el espíritu de las tropas dominicanas.
Finalizada la
guerra de Reconquista, se restauró el gobierno español en la
isla. En 1810, Francisco Estévez, junto a los principales
vecinos de San José de Las Matas, pidieron al recién restaurado
Gobierno Español, una estancia para convertir el Partido de Las
Matas a “Una villa de
Españoles con Cabildo”.
El 6 de mayo del 1814 se erigió
la parroquia de San José de las Matas. Uno de los hijos de
Francisco Estévez, tuvo el privilegio de ser el primero en ser
bautizado. He aquí el texto del primer bautizo realizado en esta
Parroquia, traducido al español actual: “En
el pueblo de San José de las Matas, en treinta días del mes de
mayo de mil ochocientos catorce años, yo el Cura Rector Interino
José Maria Reyes Colón, bauticé solemnemente, puse óleo y crisma
a Francisco, hijo legítimo del Capitán de Milicias y Comandante
Militar don Francisco Estévez y de doña María Reyes. Nació el
diez de junio de mil ochocientos trece. Fueron sus padrinos el
Cura Rector Interino don José María Reyes Colón y doña Manuela
Torres, a quienes advertí el parentesco y obligación, siendo
testigos don Pedro Rodríguez, don Juan de Mata Mercado y Juan
Padilla, todos de esta feligresía”.
El apellido de María era Bueno no Reyes.
Durante el período de
la España Boba (1808-1821) hubo poco interés por parte del
gobierno español en la colonia de Santo Domingo. Este período de
escasez y desatención, así como las nuevas corrientes de
independencia en las demás colonias del continente, hizo
despertar el deseo de libertad e independencia a los
dominicanos. Se sabe de las
actividades independentistas en Dajabón y Montecristi en 1821,
dirigidas por los comandantes Francisco
Estévez y Andrés Amarante, las cuales perseguían declarar la liberación de la
colonia española.
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