La investigación genealógica a veces nos depara sorpresas
inesperadas.
Recientemente llegó a nuestras manos un libro único, sobre la
genealogía de la familia Peynado Soler. La obra es manuscrita,
con letra de pendolista, que bien nos recuerda los textos
iluminados de los monasterios medievales.
Su título reza “Ayer, hoy y mañana de nuestra familia,
1460-1981”. El contenido fue recopilado por María Dinorah
Peynado Soler (1915-2009). En su emotiva introducción, la autora
dedica el trabajo a “todos y cada uno de la personas que forman
nuestra familia”, así como “a aquellos los que se han ido y
fueron ejemplo de vidas meritorias”.
El libro contiene una rica
sección que se titula “Personajes y anécdotas”, la cual describe
una serie de narraciones e historias de los ancestros de esta
familia. Incluye: características físicas, temperamentos, gustos,
defectos, enfermedades, modo de vestir, propiedades y hasta
forma de vida. De seguro que la autora recogió historias y
tradiciones familiares que se habían transmitido de generación
en generación, ya que muchos de los personajes descritos en la
referida sección desarrollaron su existencia a principios del
siglo XIX.
Los ancestros más remotos de los
Peynado Soler se localizan en los primeros días de la colonia,
con personajes tan señeros como el adelantado don Rodrigo de
Bastidas y el Cronista de Indias Gonzalo Fernández de Oviedo.
Tomando como fuente a Fray Cipriano de Utrera y a otros autores
que estudiaron a los personajes de la época, la autora recrea la
vida de quienes fueron sus ancestros directos.
Así mismo establece, con muchos
detalles, su línea genealógica hasta esos personajes del siglo
XVI. De esta forma salen a relucir apellidos como: Estévez
Figueroa, Pérez-Caro, Ponce de León, Mañón Mieses, Heredia,
Núñez de Cáceres, Vilaseca, Machado Brito, Echavarría y Soler
Rodríguez.
La genealogía de la familia no
se detiene en la generación Peynado Soler, nacida entre 1900 y
1921. La autora describe en detalle la descendencia de estos
hasta 1981.
Una mención muy emotiva, a
título de agradecimiento, tiene Angélica (Queca) Reyes de Alba
(1889-1975), quien cuidó de ellos cuando eran niños.
Otro aporte para la posteridad
son las fotografías que aparecen en el libro, no solamente de
los miembros de la familia, sino también de las casas y
propiedades que estos ocuparon.
La autora designó expresamente
la persona de la familia que heredará el libro, quien a su vez
deberá pasarlo en el futuro a otro pariente que lo custodie.
Después de conocer la existencia de tan valiosa obra, el
Instituto Dominicano de Genealogía copió en formato digital el
ejemplar único de este libro de la familia Peynado Soler, para
que esta pueda no sólo preservar tan valiosa información en un
medio más duradero, sino también para que tenga facilitada su
distribución entre las diferentes ramas de la familia.