Desde el punto de vista
genealógico, resultan de gran interés las investigaciones sobre
los nombres de varios sectores que conforman la ciudad de Santo
Domingo. Nombres y apellidos se han unido con el paso de los
años, décadas y hasta siglos a poblaciones, villas,
urbanizaciones y ensanches que en su conjunto constituyen la
capital de la República.
Uno de estos sectores es Villa
Francisca, cuyo origen lo encontramos en doña Francisca
Velásquez Objío, esposa del licenciado Manuel de Jesús Galván.
Doña Francisca Velásquez Objío
nació en la villa de San Carlos de Tenerife en 1836, siendo su
padre Mateo Velásquez Tamaris, nacido a finales del siglo XVIII,
hijo a su vez de Juan Velásquez y María Josefa Tamaris,
descendientes de inmigrantes canarios asentados en la villa de
San Carlos. La madre de Francisca Velásquez lo fue Celestina
Objío
Noble (1811-1865), hija
de Agustín Objío Arambule, subteniente de milicias, y de doña
Antonia Noble de la Cruz.
Doña Francisca contrajo
matrimonio con Manuel de Jesús Galván (1834-1910) el 17 de marzo
de 1860. Manuel de Jesús Galván había nacido en la ciudad de
Santo Domingo, siendo hijo de Francisco Javier Abreu y María
Candelaria Galván
Cordero.
Galván ocupó varias puestos
gubernamentales, poniendo sus conocimientos
a diversas y controversiales corrientes políticas durante toda
su trayectoria. Se le considera como uno de los más grandes
intelectuales de la República en el siglo XIX y su novela
Enriquillo lo coloca en la cúspide de los escritores
dominicanos.
La propiedad que
designó con el nombre de su esposa era un “lugar bello y
pintoresco”, como lo describe el historiador dominicano Luis
Emilio Alemar en su obra “La ciudad de Santo Domingo”.
Para 1915, el notable
munícipe de origen venezolano Juan Alejandro Ibarra inició su
desarrollo, lotificando la otrora propiedad de Galvan. En 1928
donó los terrenos para la construcción del que originalmente se
denominó parque Julia Molina y que hoy lleva el nombre de
Enriquillo, en honor al cacique y de la novela antes mencionada.
También una de sus
calles principales se denomina Caracas, en alusión a la ciudad
natal del mencionado munícipe. En 1919, Villa Francisca apenas
contaba con 3,793 personas, mientras que el casco colonial de
Santo Domingo tenía 13,346 personas que vivían en 2,717
viviendas y la Villa de San Carlos de Tenerife tenía 4,681
personas repartidas en 962 viviendas.
El matrimonio de
Manuel de Jesús Galván y Francisca Velásquez tuvo siete hijos:
Ángela, Enrique Julio, Eugenia Teresa, Manuel de Jesús, Antonio,
Rafael María Octavio Galván Velásquez.
Francisca Velásquez
Objío falleció en la ciudad de Santo Domingo en 1896, a la edad
de 63 años, dejando a la posteridad su nombre a uno de los
sectores más pintorescos de la ciudad Capital.
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Notas Bibliográficas: